A una ingrata

By Plácido

Basta de amor, si un tiempo te quería,

ya se acabó mi juvenil locura,

porque es, Celia, tu cándida hermosura

como la nieve, deslumbrante y fría.

No encuentro en ti la extrema simpatía

que ansiosa mi alma contemplar procura,

ni entre la sombra de la noche oscura,

ni a la espléndida faz del claro día

Amor no quiero como tú me amas,

sorda a mis ayes, insensible al ruego;

quiero de mirtos coronar con ramas

un corazón que me idolatre ciego;

quiero abrazar una mujer de llamas,

quiero besar una mujer de fuego.