A una mariposa que se ahogó en un vidrio de agua

By Salvador Jacinto Polo de Medina

Avecilla infeliz que tantas flores

en esas breves alas extendiste,

¿cómo si para Fénix floreciste,

Ícaro se apagaron tus colores?

Es tu achaque la luz, es tus rigores,

y en llama de cristales falleciste,

que si ha de ser estrago para un triste

aun el cristal presumirá de ardores

Mas, ay necio de mí, bárbaramente

avecilla en tu lástima me engaño,

compasivo a ese vidrio que te infama

No causó mal mudarte, el accidente,

que habiendo de morir no fue en tu daño

el cristal más peligro que la llama.