A una mujer

By Manuel del Palacio

En balde jurarás que me aborreces

y que fue mi ilusión delirio vano;

yo diré que tu juicio no está sano

o que a una infame cábala obedeces.

¿Aborrecerme tú? Cuenta las veces

que tus cabellos destrenzó mi mano,

las que de amor en el altar profano

escuchaste mis himnos y mis preces

Cuenta las noches que arrullé tu sueño,

las promesas que hiciste cada día,

de nuestro mutuo afán el loco empeño;

y si en odiarme insistes todavía,

di que tu corazón es muy pequeño

para encerrar un alma cual la mía.