A una palma

By Manuel Dionisio González

Reina del campo, soberana diosa,

con cuanta majestad alzas la frente,

envidia dando a la plateada fuente,

al bosque, al llano y la pradera hermosa;

sobre tus pencas juegas deleitosa

el aura pura matinal, sonriente,

y la pristina luz del claro oriente,

derrámase en tu copa esplendorosa

¡Bella y sublime creación del cielo,

que ostenta tu poder y lozanía

en los pensiles del cubano suelo!

Escucha grata de la lira mía

el débil canto que en mi ardiente anhelo

tributo a tu beldad y bizarría.