A una rosa – II

By Juan Bautista Aguirre

De púrpura vestida ha madrugado

con presunción de sol la rosa bella,

siendo sólo una luz, purpúrea huella

del matutino pie de astro nevado

Más y más se enrojece con cuidado

de brillar más que la encendió su estrella,

y esto la eclipsa, sin ser ya centella

que golfo de la luz inundó al prado

¿No te bastaba, oh rosa, tu hermosura?

Pague eclipsada, pues, tu gentileza

el mendigarle al sol la llama pura;

y escarmienta la humana en tu belleza,

que si el nativo resplandor se apura,

la que luz deslumbró para en pavesa.