A una vela ardiendo

By Francisco de la Torre Sevil

Vela que en golfos de esplendor navegas

por candores lucidos extendida,

hasta desvanecer, desvanecida,

y ciega por lucir, hasta que ciegas;

si serena luz hay, presto te anegas;

si corre tempestad, vas sumergida;

huyes con breve soplo de tu vida

y con serena calma a tu fin llegas.

Tan sin memoria viene tu occidente,

que aun de leves cenizas breve copia,

noticia no dará de lo luciente.

Humo será a tu fin, pira no impropia;

dejarás sombra en todo, y solamente

no dejarás la sombra de ti propia.