A una vieja, del mismo
En cuévanos, sin cejas y pestañas,
ojos de vendimiar tenéis, agüela;
cuero de Fregenal, muslos de suela;
piernas y coño son toros y cañas.
Las nalgas son dos porras de espadañas;
afeitáis la caraza de chinela
con diaquilón y humo de la vela,
y luego dais la teta a las arañas.
No es tiempo de guardar a niños, tía;
guardar lo mandamientos, noramala;
no os dé San Jorge una lanzada un día.
Tumba os esté mejor que estrado y sala;
cecina sois en hábito de arpía,
y toda gala en vos es martingala.