A una vieja, del mismo

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

En cuévanos, sin cejas y pestañas,

ojos de vendimiar tenéis, agüela;

cuero de Fregenal, muslos de suela;

piernas y coño son toros y cañas.

Las nalgas son dos porras de espadañas;

afeitáis la caraza de chinela

con diaquilón y humo de la vela,

y luego dais la teta a las arañas.

No es tiempo de guardar a niños, tía;

guardar lo mandamientos, noramala;

no os dé San Jorge una lanzada un día.

Tumba os esté mejor que estrado y sala;

cecina sois en hábito de arpía,

y toda gala en vos es martingala.