Abanico

By Amado Nervo

Flamean corruscantes las chaquetillas,

la luz sobre las ropas tiembla y resbala,

y fingen pirotecnias las banderillas

y auroras las bermejas capas de gala

El sol arde en los gajos de las sombrillas,

el clarín su alarido de muerte exhala,

y el diestro, ante los charros y las mantillas

a la bestia que muge brinda y regala

En tanto, una damita, toda nerviosa,

se cubre con las manos la faz hermosa

que enmarcan los caireles de seda y oro,

y entreabre en abanico los leves dedos,

para ver tras aquella reja, sin miedos,

cómo brota la noble sangre del toro.