Abrasa nuestras almas...

By Vicente Sarthou Carreres

Tú nos amas, Señor, y no te amamos;

Tú nos llamas, mi Bien, y no acudimos;

Tú padeces, mi Dios, y no sufrimos;

Tú nos hablas, Jesús, y no escuchamos.

Eres todo dulzura, y te olvidamos;

nos quieres amparar, y resistimos;

nos esperas con ansia, y rehuimos

salir del mar sin fondo que surcamos

Eres todo bondad, todo belleza;

eres paz, comprensión, ternura, luz;

manantial de bondad cuya grandeza

culmina en la tragedia de la Cruz

¡Abrasa nuestras almas, Redentor,

en la hoguera sublime de tu amor!