Acto II - Escena II - Marcilla

By Andrés Rey de Artieda

César después que la cabeza mira

que el Rey de Egipto le mandó en presente,

para encubrir valor tan evidente,

según escrito está, llora y suspira;

y Aníbal, cuando ya se le retira

su fortuna, y la falta de ella siente,

ríese entre afligida y triste gente,

sólo por encubrirles su gran ira.

Sucede, pues, que cada cual procura

una pasión con un cierto desvío

de la vista encubrir, clara o oscura;

así que si esta vez yo canto o río,

hágolo por ser esta más segura

manera de encubrir el dolor mío.