Acto II, PRÍNCIPE

By Lope de Vega

Amor, de amar me reprehendo y riño;

amé por accidente; excusa tengo;

arrepentido al desengaño vengo,

sus blancas aras de laureles ciño.

Mi pecho quiere ser cándido armiño;

mirando el lodo vil, los pies detengo;

para defensa la razón prevengo;

gigante quiero ser, si tú eres niño.

Suele un cobarde andar con un valiente,

y temerle por eso su enemigo,

que solo, le matara fácilmente.

Amor, cobarde soy, mas yo te digo

que para mi defensa eternamente

pienso llevar a la virtud conmigo.