- - Acto III, GALIANA De Los peligros de la ausencia
By Lope de Vega
Por no creer, importunada, nada
viene a faltarme, en tal despecho pecho,
la vida llega a tan estrecho trecho,
que vive el alma encarcelada, helada.
Ya está la cuenta rematada, atada;
me tiene amor pagando el pecho, pecho;
gran hierro ha sido, y sin provecho, hecho,
pues ha de verme, desamada, amada.
Tarde el remedio, aunque divino, vino,
pues en mi cárcel la atadura dura,
y la sentencia que consiento siento.
Porque si busco a un desatino tino,
y digo que hay en mi locura cura,
y en mis engaños escarmiento, miento.