Adiós

By Clemente Althaus

¿Por qué, por qué te conocí tan tarde?

¿Por qué, si ya no puedes ser tú mía,

sentí, al verte, tan honda simpatía,

y la lengua, al hablar, tembló cobarde?

Adiós, adiós: no será bien que aguarde

que crezca junto a ti de día en día

el crudo fuego que, si ayer nacía,

hoy ya con llamas tan intensas arde

Adiós, que amarte yo fuera delito

y de tu gran belleza seductora

el fiero riesgo con la ausencia evito:

que un recuerdo le des tan sólo implora

el que de ti purísimo y bendito

eternamente lo tendrá, Señora