Adiós al vino

By Pedro Antonio de Alarcón

No más, no más en piélagos de vino

sepultaré, insensato, mis dolores,

velando con quiméricos vapores

de la razón el resplandor divino

No más, hurtando el rostro a mi destino,

pediré a la locura sus favores,

ni, ceñido de pámpanos y flores,

dormiré de la muerte en el camino.

Arrepentido estoy de haber hollado,

vate indigno, con planta entorpecida,

el laurel inmortal y el áurea ropa

¡Néctar fatal!, licor envenenado,

acepta, al recibir mi despedida,

el brindis postrimer ¡Llenad mi copa!