Advierte a los avaros la ocasión de faltarles muchas veces sus aumentos

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Injurias dices, avariento, al cielo;

llámasle de metal, porque no llueve:

dime el socorro que a tu troj le debe

en el pobre que viste sin consuelo.

De estéril osas acusar el suelo,

porque a los gritos tuyos no se mueve;

presumes, necio, de mandar la nieve,

y al invierno tasar quieres el yelo.

Si no se abre el cielo soberano,

si no dan fruto a tu labor las tierras,

imitan tus graneros y tu mano.

En cuanto al cielo le suplicas, yerras;

pues, de los bienes que te dio, tirano,

le pides que se abra, y tú le cierras.