Advierte contra el adulador, que lo dulce que dice no es por deleitar al que lo ...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Con acorde concento, o con ruidos

músicos, ensordeces al gusano,

para que los enojos del verano

no atienda, ni del cielo los bramidos.

No es piedad confundirle los sentidos;

codicia sí, guardándole tirano

para que su mortaja con su mano

hile y, en su mortaja, tus vestidos.

Nació paloma, y, en tu seno, el vuelo

perdió; gusano, arrastra despreciado,

y osas llamar tu vil cautela celo.

Tal fin tendrá cualquiera desdichado

a quien estorba oír la voz del cielo,

con músico alboroto, su pecado.