Advierte de la temeridad de los que navegan

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Creces, y con desprecio, disfrazada,

en yerba humilde, máquina espantosa,

que fuerza disimula poderosa,

y tiene toda el agua amenazada.

Ve, ¡oh Noto!, que, secreta y encerrada,

alimentas con caña maliciosa

tu más larga fatiga y peligrosa,

tu peregrinación más codiciada.

Con menos hojas vive que cautelas;

pues, a pesar del mar, sobre él tendidas,

juntará las orillas con sus telas.

Ahogáranse en ésta menos vidas

corrida en lazos que tejida en velas:

mortajas a volar introducidas.