Advierte el llanto fingido y el verdadero con el efecto de la codicia

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Lágrimas alquiladas del contento

lloran difunto al padre y al marido;

y el perdido caudal ha merecido

solamente verdad en el lamento.

Codicia, no razón ni entendimiento,

gobierna los efectos del sentido:

quien pierde hacienda dice que ha perdido;

no el que convierte en logro el monumento.

Los sacrosantos bultos adorados

ven sus muslos raídos, por el oro;

sus barbas y cabellos, arrancados.

Y el ser los dioses masa de tesoro,

los tiene al fuego y cuño condenados,

y al Tonante, fundido en cisne y toro.