Al cardenal Jiménez de Cisneros

By León de Arroyal

Bajo esta losa yacen los despojos

del mayor Arzobispo de Toledo

conoció, en quien entrada no halló miedo,

aun teniendo la muerte ante los ojos

De penitencia siempre los abrojos

pisó con santo, e inmortal denuedo,

y pudo señalarse con el dedo

por muda reprehensión de Obispos flojos

Humilde en el Convento y el Palacio,

santo en la celda y en el alto trono,

manso con el cayado y con la espada,

supo unir con prudencia el grande espacio

que hay de Obispo, Virrey, Juez y Patrono,

y el mejor Padre de su patria amada