Al doctor Juan Pérez de Montalbán

By Alonso de Castillo y Solorzano

El Sol de Montalbán (que es su elegancia)

disipó su esplendor tantas Auroras

que viendo de sus rayos las mejoras,

a la envidia le hicieron repugnancia

Esta, que siempre está con vigilancia,

para hacernos ofensa a todas horas,

guerra le publicó en cajas sonoras,

tan grande es su altivez, tal su arrogancia.

Como el hacer pesar es su delicia

a este Sol (que dio rayos su elocuencia)

opacas sombras a su luz derrama

Armada del poder de la malicia,

su ingenio le eclipsó con la inocencia,

pero no la memoria de su fama.