Al doctor Juan Pérez de Montalbán
Segundo Fénix que dejó engendrado
la ceniza de Lope esclarecida;
tú que diste al Parnaso nueva vida,
viendo el Sol de las Musas eclipsado
Ya en tu tránsito duro ha peligrado
la pompa del Teatro envanecida;
tarde se mirará convalecida,
de este desastre fúnebre del Hado
Madrugaron la Muerte, y la Fortuna
a disfrutarte, ensangrentando fiera
una la Rueda, y otra la Guadaña
Juntas troncaron la mayor columna,
que sustentó la peregrina Esfera,
del mejor espectáculo de España.