Al doctor Juan Pérez de Montalbán
De un Sol que al Cielo nace, al mudo espira,
cuyos rayos deslumbran si le adoro,
la Fama aplaude sus influjos de oro,
y España reverente más le admira.
Los Eruditos le construyen Pira
donde siempre inmortal raya canoro
el esplendor de su mayor decoro
cuando eminente en sus escritos gira
Si le lloran y cantan hoy las Musas,
y manzanares con funesto enredo
forma en los secos valles negros montes
Sus ilustres virtudes deja infusas
en el duro metal, libre de miedo,
por mares, por diversos Horizontes.