Al dolor – I

By José María de Aguirre

No aceches cauteloso y traicionero:

ya sentí tu pisar en pos del mío,

ya tu aliento aspiré morboso y frío,

no te escondas dolor que ya te espero.

Me he parado a esperarte en el sendero;

yo te conozco ya y en ti confío,

cuando no vienes tú viene le hastío,

y entre el hastío y tú, yo te prefiero

¡Cuántas veces el alma desolada

presintió tu venida y cuántas veces

sintió después tu sorda dentellada!

Al sabor de la copa que me ofreces

hace tiempo que el alma está avezada:

tráela, pues, que la apure hasta las heces