Al dolor – II
¡Ay dolor, ya me oprimes demasiado!
¡ay dolor, ya no puedo soportarte!
las fuerzas sin medir salí a esperarte
y mis fuerzas las tuyas han gastado.
Pensé luchar con ánimo menguado
frente a frente contigo y humillarte
¡temeraria ilusión! de parte a parte
tu garra el corazón me ha traspasado
Va desolada el alma, de vencida
huyendo temeraria el escarmiento
que victorioso tú con ella hicieras
Huye dolor o arráncame la vida;
mas en vano suplico y me lamento,
que si mataras tú dolor no fueras.