Al excelentísimo señor Duque de Lerma en una fiesta de toros

By Anastasio Pantaleón de Ribera

Señor, si aun peligrando, resplandece

más útil, y más ardua tu osadía,

fausto se llame, no infeliz, el día,

que a examinar tu espíritu amanece.

Piadoso el riesgo, a su pesar, parece

que tu socorro de tu diestra fía;

si averiguarte de inmortal quería,

ya tu valor tu crédito merece.

Huyó tu brazo tímida la fiera,

y en el mismo desdén de la Fortuna,

su culpa, o su poder hiciste vano.

¡O qué gloriosamente desespera,

qué sabe de su esfuerzo, que ninguna,

será mejor ayuda que su mano!