Al grande cuanto malogrado ingenio del doctor Juan
Yace aquí, mas no yace, antes revive,
para que en nuestra pluma más se eleve
una décima Musa, que a las nueve,
no emulación, olvido sí, apercibe
Vive, pues aquel Fénix, aquel vive
que el aliento, y espíritu le bebe
a otro Fénix, a Lope, a quien se debe
el plectro en que el segundo Lope escribe
Talóse aquella Vaga a nuestra España,
¡gran pérdida! si bien menos sentida,
quedando Montalbán, florida Vega.
Mas ¡ay! que la agostó fatal guadaña,
con que de un golpe ya Cloro atrevida
pudo quitarnos dos Lopes de Vega