Al matar el toro Felipe IV

By Antonio Hurtado de Mendoza

En denuedo alevoso, en campo abierto

cedió sólo a tu imperio soberano

el bruto, que a su rey osó tirano

quitar la monarquía del desierto.

Más al aplauso que al destrozo muerto,

la misma brevedad le halló temprano;

que en las glorias, Felipe, de tu mano

nada menos que admira que el acierto.

La fiera, al real estrago agradecida,

lisonja hizo al morir, y no violencia,

que antes llegó la muerte que la herida.

Y al brazo que ni al orbe es resistencia,

feroz rindiendo la rebelde vida,

muerte no pareció, sino obediencia.