Al mismo tema
Quien duda que sacase el Tracio Orfeo
la cara esposa del infierno oscuro,
que el tierno llanto en el tormento duro
movió las Furias, y paró el Leteo;
Oiga la voz de este Español Museo,
y verá que hace más su canto puro,
pues trueca Febo de su voz seguro
el gobierno y razón de su Museo.
Que ya sus blancos cisnes, que solían
cantar, del sabio Dios son reprobados
por voces bajas, roncas y confusas
Las Moscas ama, y ya las Musas fían
de ellas solas secretos reservados,
y Moscas son los cisnes de las Musas