Al Monasterio del Escorial

By Antonio Ferrer del Río

Severa, magna, armónica, sencilla,

avasalla tu mole la memoria,

del entusiasmo flor, del arte gloria,

luz de la fe, del mundo maravilla.

En la extensión de tu recinto brilla,

grande y potente, en óptica ilusoria,

de un poderoso rey la ínclita historia,

emblema de los triunfos de Castilla.

De San Quintín recuerdo soberano,

Orán perfumes, el Japón maderas,

oro te daban Méjico y los Andes;

mármoles el soberbio Vaticano,

y de Lutero, de Mahomet banderas,

por Alba y por don Juan, Lepanto y Flandes.