Al nunca bastantemente alabado ingenio del doctor

By Aurelia Antonia de Medrano

Si viendo (o huésped) este monumento

en mil veneraciones, no le admiras,

y entre mares copiosos, no suspiras,

o te falta atención, o sentimiento

Es alma de esta Urna aquel Portento

que aun vida supo dar a heladas Piras,

a cuya dulce voz las nueve Liras

cedieron (elevándose) su acento

Siete lustros (apenas) si se advierte

permitírnosle quiso avara mano,

cuando a lustrosa Esfera le divierte,

que como dio recelos de tal suerte

de fiera en vida Montalbán, humano

el desengaño le buscó en su Muerte