Al Petrarca

By Clemente Althaus

¡Bendita sea la feliz tibieza

con que, celosa de su pura fama,

pagó tu amor la aviñonense dama

que igualó su virtud con su belleza!

¡Benditos el rigor y la esquiveza

que acrisolaron tu amorosa llama,

y te valieron la gloriosa rama

que hoy enguirnalda tu feliz cabeza!

Así Apolo que a Dafne perseguía

cuando a abrazarla llega, sus congojas

sienten de un árbol la corteza fría

Mas en sus ramas la deidad doliente

halla las verdes premiadoras hojas,

digna corona de su altiva frente