Al pie de las poesías de Herrera
Así cantaba en dulce son, Herrera,
gloria del Betis espacioso, cuando
iba las quejas amorosas dando
de su mansa corriente en la ribera
Y las ninfas del bosque en la frontera
selva de Alcides, todas escuchando,
en cortezas de olivo iban grabando
sus versos, cual si Apolo los dijera
Y porque Tiempo, tú, no los consumas
en estas hojas trasladados fueron
por sacras manos del Castalio coro
Dieron los cisnes sus nevadas plumas
y las ninfas del Betis esparcieron
para enjugarlos sus arenas de oro