Al poeta Fernando de Gabriel Ruiz de Apodaca
Grato, Fernando, a mis oídos llega
el dulce son de tu armoniosa lira
Que el alto numen de virtud te inspira,
y jamás la pasión, torpe te ciega
En santo ardor mi espíritu se anega
si ardor santo tu voz blanda suspira,
y patriotismo y fe y valor respira
si hispanas glorias a cantar se entrega
Al extranjero que abatir pretende
nuestra honra patria, muéstrale el ejemplo
del gran Filipo, que en su amor se enciende
Fe, nobleza, virtud, siempre contemplo
en tu musa inspirada: así se asciende
de la gloria inmortal al sacro templo