Al principio de La restauración de España, Madrid, 1607

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Hoy de los hondos senos del olvido

y negras manos de la edad pasada,

con voz al son de hierro concertada,

el gran varón sacáis nunca vencido.

Sin duda os juzgará por atrevido

quien os viere, entre tanta ardiente espada,

cantar los filos donde fue cortada

la pluma que os sacó de vuestro nido.

De Tolosa la noble y alta hazaña

cantaste, cano cisne, en verde mayo,

obra que nunca el tiempo la destruya.

Mas hoy, gran Mesa, tanto como España

por su restauración debe a Pelayo,

os debe a vos Pelayo por la suya.