Al recogerme

By Clemente Althaus

En triste noche, como yo sombría,

vuelvo con lento paso a la morada

alegre ayer, hoy muda y desolada

desde que no la habitas, madre mía

¡A nadie le parece ya tardía

mi vuelta, ni conoce mi pisada,

ni con amor sonríe a mi llegada,

ni me pregunta en qué pasé mi día!

Entro: silencio en donde quier profundo

hallo; voy a tu estancia, y tu desierto

callado lecho en lágrimas inundo:

¡ningún consuelo en mi dolor advierto,

y al sentirme tan sólo en este mundo,

quisiera, oh madre, como tú, haber muerto!