Al Rey Don Felipe, en ocasión de haber salido en un día muy lluvioso a jugar cañ...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Aquella frente augusta que corona

cuanto el mar cerca, cuanto el sol abriga

(pues lo que no gobierna lo castiga

Dios con no sujetarlo a su persona),

pudo, vistiendo a Flora y a Pomona,

mandar que el tiempo sus colores siga,

haciendo que el invierno se desdiga

de los yelos y nieves que blasona.

Pudo al sol que a diciembre volvió mayo

volverle, de envidioso, al Occidente,

la luz con ceño, el oro con desmayo.

Correr galán y fulminar valiente

pudo; la caña en él, ser flecha y rayo;

pudo Lope cantarle solamente.