Al sepulcro de don Juan Pérez de Montalbán
Suspende el paso, no sin pena, y llanto
errante Peregrino, y considera,
que el Sol, la Luna, Estrellas, la carrera
de su curso veloz, dejan de espanto
Parados se suspenden, entre tanto
que al Monte subes, donde en él te espera
un cadáver, que vivo ser pudiera
Maestro de las Musas por su canto
Llega al sepulcro, que el heroico estilo
en lo cómico encierra sepultado,
el Águila de Apolo en pompa mira
En pompa funeral del Tajo, y Nilo,
del Pindo, y del Parnaso celebrado
el muerto Montalbán hoy se retira.