Al sepulcro del doctor Juan Pérez de Montalbán
Mármol, no te respeto Sepultura,
Pira sí te venero reverente,
de aquel en Pluma Pájaro elocuente,
que a su Región se trascendió más pura.
El polvo, que en su estrago se asegura,
con indulto le sellas de viviente,
que el Sabio en sus cenizas permanente
vive todos los años que no dura
Mas vive en este polvo de que yace;
la edad a que su espíritu le llama,
la vida a que su mérito le advierte.
¡O aquí un ser de eternidad renace!
Cisne en su voz, para vivir su Fama,
Fénix en Dios, para vivir su Muerte.