Al sepulcro del Ilustrísimo Cardenal de Trejo, obispo de Málaga y presidente de ...
No pises, no, respete el pie la nieve
de ese mármol, de aquella aguja, aquella
pompa de luz con vanidad de estrella
que a los ojos del sol lágrimas bebe
Pira es de un Fénix que a su ser se debe,
urna es de un justo que renace en ella,
¡oh lo que el mármol de virtudes sella!
¡oh lo que el bronce a desengaños mueve!
Yace a España su púrpura, que triste
vio agonizar de tanto sol la llama,
muerta no, a su ser restituida
Ve en paz, oh peregrino, y di que viste
en breve vida eternidad de fama,
en breve muerte eternidad de vida