Al tiempo

By Salvador Bermúdez de Castro

¿Y no hay refugio, oh tiempo, y altanera

pasará tu segur en mi garganta,

sin que afligida el alma en pena tanta

pueda hallar contra ti firme barrera?

No oyes mis quejas: en mi angustia fiera

el batir de tus alas no me espanta;

que aun derribado ya bajo tu planta,

luchara ardiente si posible fuera

¡Ay! deshecho el timón, quebrado el cable,

flotante sobre un piélago enemigo,

mísero ruega al ábrego implacable:

En vano a su furor busco un abrigo,

que hacia el abismo lóbrego, insondable,

el leño en que me apoya va conmigo.