Al volver

By Manuel José Othón

Sonreía la mañana al perfume de las rosas;

ostentaba la pradera el verdor de la esperanza,

y la trova del arroyo a las brisas melodiosas

respondía cuando, alegre, comencé mi loca andanza

Al regreso hallé la tarde con su lívida tristeza

Ni una risa ni un perfume De los vientos el gemido

al gemido del arroyo contestaba La belleza

del verdor del fresco prado era un luto ensombrecido

¡Oh! ¿Qué espíritu protervo, con sacrílegos furores,

ha cambiado de tal modo el rincón de mis amores ?

Pregunté de las tinieblas insondables al abismo.

Y en el fondo de las sombras, una voz, que el alma mía

recordaba con espanto, escuché como decía:

-Es lo mismo todo, todo; sólo tú no eres el mismo