AMAITAKO

By José Hernández Gavira

Sed tengo. Padre Mío, sed ardiente

de infinitas dulzuras celestiales;

Sed ardiente de nueva fe ferviente

Que mi alma cure de sus torpes males.

Sed, Padre Eterno, para que en la mente

de los hombres perduren mis ideales,

y no muera en la tierra Tu simiente,

y viva Tu razón en los mortales.

Sed, a que sean con mi fin, cristianos

y se abracen, los hombres, cual hermanos,

Sed, para que en tus brazos quede preso

y al fin me dieras tu deseado Reino.

Sed del Ser Máximo Creador Divino,

Sed del Sagrado Fuego de Tu beso.