AMAITAKO
Sed tengo. Padre Mío, sed ardiente
de infinitas dulzuras celestiales;
Sed ardiente de nueva fe ferviente
Que mi alma cure de sus torpes males.
Sed, Padre Eterno, para que en la mente
de los hombres perduren mis ideales,
y no muera en la tierra Tu simiente,
y viva Tu razón en los mortales.
Sed, a que sean con mi fin, cristianos
y se abracen, los hombres, cual hermanos,
Sed, para que en tus brazos quede preso
y al fin me dieras tu deseado Reino.
Sed del Ser Máximo Creador Divino,
Sed del Sagrado Fuego de Tu beso.