Amante apartado, pero no ausente, amador de la hermosura del alma, sin otro dese...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Puedo estar apartado, mas no ausente;

y en soledad, no solo; pues delante

asiste el corazón, que arde constante

en la pasión, que siempre está presente.

El que sabe estar solo entre la gente,

se sabe solo acompañar: que, amante,

la semblanza de aquel bello semblante

a la imaginación se le consiente.

Yo vi hermosura y penetré la alteza

de virtud soberana en mortal velo:

adoro la alma, admiro la belleza.

Ni yo pretendo premio, ni consuelo;

que uno fuera soberbia, otro vileza:

menos me atrevo a Lisi, pues, que al cielo.