Amante culpable en todas sus acciones por desdichado

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Diome el cielo dolor y diome vida;

el nombre, no los hechos, ha negado

de muerte a mi pasión, pues he quedado

vivo, y ella con nombre de homicida.

Amar, que fue locura bien nacida,

me castiga Fortuna por pecado:

siempre fue delincuente el desdichado:

si no le acusa Amor, Amor le olvida.

Yo persevero y dicen que porfío;

mis sacrificios llama robo el cielo,

cuando en prisión me tiene el albedrío.

Y ansí se extrema ya mi desconsuelo,

que hasta de breve muerte desconfío,

que hasta de larga vida me recelo.