Amor conyugal

By Ramón de Campoamor

Caer al río el viento un nido deja,

y al verlo un ave, en pos vuela piando,

porque dentro, sus huevos empollando,

flota embarcada su infeliz pareja.

Con el nido que, hundiéndose, se aleja,

naufraga el ave fiel que va criando,

y el esposo, después, vaga exhalando

de árbol en árbol, queja tras de queja

Creciendo sin cesar su pío, pío,

donde el nido se hundió sus ojos clava,

como diciendo así:- ¡Pobre amor mío!-

Y un día, al fin, que su dolor se agrava,

se esfuerza, vuela, muere, cae al río,

se sumerge, suena algo y todo acaba.