Amor sádico

By Julio Herrera y Reissig

Ya no te amaba, sin dejar por eso

de amar la sombra de tu amor distante

Ya no te amaba, y sin embargo, el beso

de la repulsa nos unió un instante

Agrio placer y bárbaro embeleso

crispó mi faz, me demudó el semblante;

ya no te amaba, y me turbé no obstante,

como una virgen en un bosque espeso

Y ya perdida para siempre, al verte

anochecer en el eterno luto,

mudo el amor, el corazón inerte,

huraño, atroz, inexorable, hirsuto,

jamás viví como en aquella muerte,

¡nunca te amé como en aquel minuto!