Amores gatunos

By A. Cisneros Cámara

Cierta noche dos frailes gordinflones

llegaron al umbral de mi morada,

suplicando les diese yo posada

a trueque de risibles bendiciones

Aunque gusto muy poco de gorrones,

serviles cena bien aderezada;

y ¡qué panzada aquella! ¡Qué panzada!

¡Cuántas y qué copiosas libaciones!

Cayeron pronto de Morfeo en brazos,

y ya al amanecer, gran pelotera

me despertó ¡Qué injurias! ¡Qué porrazos!

Eran los frailes, que con saña fiera

se estaban disputando a puñetazos

el amor de mi vieja cocinera