Andrómeda y Perseo

By Francisco Pacheco

La virgen del color patrio teñida

en duro lazo aguarda en alta roca,

por la voraz armada horrible boca

el triste fin de su fatal partida

Por azabache y perlas conocida

pluvia y cabello que le cubre y toca

fue del joven vendido, a quien provoca,

por no morir, a darle dulce vida

Y mi parte inmortal por culpa oscura

del dragón ya casi en la boca fiera,

aun a su libertad niega el deseo;

y aunque fuerza del cielo la asegura,

ni el daño teme ni el remedio espera;

¡tanto es ingrata al celestial Perseo!