Apolo

By Juana Borrero

Marmóreo, altivo, refulgente y bello,

corona de su rostro la dulzura,

cayendo en torno de su frente pura

en ondulados rizos el cabello

Al enlazar mis brazos a su cuello

y al estrechar su espléndida hermosura,

anhelante de dicha y de ventura

la blanca frente con mis labios sello.

Contra su pecho inmóvil, apretada,

adoré su belleza indiferente,

y al quererla animar desesperada,

llevada por mi amante desvarío,

dejé mil besos de ternura ardiente

allí apagados sobre el mármol frío