APOTESIS

By Manuel Bernabé

Ya estás durmiendo en el solar, señora,

que soñaste en la eterna despedida,

y ya en tu esposo se labró la herida...

¡oh, triunfos de la Triste Segadora!

Ya la Nación su desventura llora;

Cebú te abre su entraña estremecida,

y he aquí a los diez amores de tu vida,

que te buscan aurora tras aurora.

Como una llama a otras cien alienta,

sin que el caudal origen se resienta,

tú derramaste tus preclaros dones.

Sí, esposa del Caudillo, honras mi Historia,

como mujer, al fin, portas en gloria

a la Mujer de todas las Naciones.